Ciudad del Saber reafirma su papel como impulsora de la innovación en América Latina, reportando una inversión anual de más de US$100.000 en programas de apoyo a startups. Este gasto no sólo fortalece el ecosistema emprendedor, sino que también impulsa la creación de soluciones tecnológicas y sociales con impacto global, afirma Cristina Collazos, gerente de programas de startups de la Fundación Ciudad del Saber.
Además de su inversión general, el hub de innovación con sede en Panamá asigna recursos directos a los proyectos con mayores perspectivas. Cada iniciativa seleccionada recibe entre $25.000 y $50.000, capital que les permite acelerar su desarrollo, fortalecer sus modelos de negocios y ampliar su alcance en los mercados internacionales.
Con estas acciones, Ciudad del Sabre se posiciona como referente latinoamericano en incubación y escalamiento de startups, ofreciendo no solo financiamiento, sino también acceso a una red de mentores, inversionistas y aliados estratégicos que potencian el crecimiento de las empresas emergentes.
“Lo que alguna vez fue una base militar estadounidense se transformó en un parque tecnológico donde conviven universidades, centros de investigación, empresas privadas y emprendedores. Esta reconversión generó un ecosistema que hoy apuesta por proyectos de ciencia, tecnología y desarrollo humano”, dijo Collazos a Contxto.
El programa de incubación acompaña durante cuatro meses a los emprendedores en sus primeras etapas. Hoy participan 59 startups locales que buscan establecer modelos de negocios y diseñar planes de crecimiento sustentable, afirma Collazos.
Impulsando startups panameñas
La financiación para startups no termina ahí. Los emprendedores también pueden acceder a fondos del gobierno panameño de la Secretaría Nacional de Ciencia, Innovación y Tecnología (SENACYT), que otorga recursos no reembolsables de hasta US$175.000 para proyectos de base científica y tecnológica.
“A este impulso se suma el Venture Club Latam, un fondo privado que invierte billetes que van entre $100.000 y $300.000 en startups panameñas y latinoamericanas. Con esto, Panamá comienza a conectar su ecosistema emprendedor con el capital regional”, dijo Collazos.
Destaca que los inversores valoran tres factores:
Soluciones innovadoras Capacidad de escalar Equipos preparados
Sin estas condiciones, es difícil que un proyecto obtenga financiación, explica el responsable de programas de startups.
La financiación tiene sus desafíos
Si bien Panamá tiene capital disponible, las nuevas empresas se ven limitadas por obstáculos culturales dentro del panorama de inversión, según el funcionario de Ciudad del Saber. Señala que la mayoría de las inversiones se concentran en los sectores inmobiliario y tradicional y que la limitada apertura al riesgo limita la expansión del ecosistema.
A nivel centroamericano, Collazos destaca que el mercado local es demasiado pequeño para crecer agresivamente. Por tanto, las startups deben pensar desde el principio en términos de soluciones regionales y globales. Este enfoque ya está empezando a transformar la forma en que los inversores y empresarios conciben la región.
Otro desafío pendiente es la ausencia de un unicornio centroamericano. Si bien hay proyectos sólidos, aún falta un caso de éxito que cree una narrativa de un antes y un después para la escena tecnológica de la región. Para lograrlo, los empresarios deben combinar ambición global, hambre de riesgo y apertura al fracaso.
La Ciudad del Saber apuesta a que este cambio cultural impulse a la próxima generación de startups centroamericanas. Con financiamiento estratégico y visión regional, Panamá busca posicionarse como un hub clave para el emprendimiento innovador en América Latina.
